sábado, 7 de diciembre de 2013

¿Esencia olvidada?

   Sienta bien volver a leer los trabajos del año pasado. Hoy, al levantarme, he tenido el antojo de escribir y al leer todas estas entradas me he dado cuenta de que este año me he perdido. Me he perdido porque ya no soy fiel a mí misma, a mis principios, a lo que yo creía. ¿Por qué? Porque ahora tenemos esa obligación de sacar adelante el curso con buena nota y eso hace que nos olvidemos de lo realmente importante: vivir la vida y ser feliz.
   Nos han quitado el pensar y nos han impuesto el memorizar miles de cosas de las cuales muchas olvidaremos. Y es que el sistema educativo es así, antepone la capacidad de memorizar a lo que para mí es lo verdaderamente importante, el pensar. Da igual que no te sepas desenvolver en una determinada situación, siempre que puedas memorizar 50 folios y plasmarlo en un papel...
   Me he dado cuenta de que la competitividad entre alumnos por sacar la mejor nota no es tan buena como yo pensaba. Hace que dejes muchas cosas que eran importantes para ti de lado y sólo te centres en la nota. Se nos olvida SER personas. Y ahora que soy consciente de ello (un poquito tarde), quiero volver a ser capaz de vivir pensando lo que pensaba cuando escribí este blog. Las personas maduramos, estamos en continuo cambio, pero dentro de nosotros hay algo que no cambia, la famosa esencia de las personas. Pienso que este año algunos de nosotros la hemos, no perdido, pero sí olvidado. Y quiero volver a recordarla!!

lunes, 17 de junio de 2013

El Alquimista.

   "Cuando vemos siempre a las mismas personas terminamos haciendo que pasen a formar parte de nuestras vidas. Y como ellas forman parte de nuestras vidas, pasan también a querer modificar nuestras vidas. Y si no somos como ellas esperan que seamos, se molestan. Porque todas las personas saben exactamente cómo debemos vivir nuestra vida. Y nunca tienen idea de cómo deben vivir sus propias vidas"
Fragmento de "El Alquimista" 
Paulo Coelho

viernes, 14 de junio de 2013

MIRADAS CRUZADAS

TALLER DE LITERATURA Y FILOSOFÍA


Título del cuadro: Vanidad o alegoría de la vida humana.
Autor del cuadro: Philippe de Campaigne.
Título de la música: La Stravaganza.
Compositor: Antonio Vivaldi.



jueves, 6 de junio de 2013

Taller de literatura y filosofía.

¿Por qué buscamos aventura en nuestras vidas?
   Muchas veces la gente se aburre cuando siente que vive una rutina. Hacer siempre lo mismo, mismos horarios, mismas cosas, relacionarse con prácticamente la misma gente... Aunque la rutina no es la misma para cada persona, todos los que se quejan de ella la perciben de la misma manera, es aburrido hacer siempre lo mismo, no se encuentra motivación, dicen.
   Pues personalmente yo no soy una de esas personas. No creo que caer en una rutina sea malo o aburrido. Hay que aprender a cambiar pequeños detalles dentro del día a día, para que la rutina te sirva para llevar un determinado ritmo de vida. Y esos pequeños detalles que cambian son lo que te ayudan a vivir siempre con esa ilusión y motivación. Incluso los cambios pueden formar parte de la rutina. Los adolescentes llamamos rutina a los días lectivos en los que tenemos clase: dormimos, desayunamos vamos al instituto, estudiamos... incluyendo algunos matices individuales, claro está. Pero cuando el curso se acaba y pasamos al verano, comenzamos con la rutina del verano: dormimos hasta tarde, vamos a la piscina, salimos de fiesta... 
   No creo que la repetición de la práctica de actividades sea el problema. El problema es la mirada que mostramos ante esta. Todos los días comemos, y no por eso nos aburre comer. Cada comida es diferente, unas conversaciones, unos sabores, unos olores. 
   Pero no toda la gente piensa como yo. También entiendo que es necesario variar de vez en cuando, pero variar puede entrar dentro de la propia rutina (también depende del concepto de rutina de cada uno).

   Hay personas que necesitan salir de la rutina para encontrar la motivación. Y uno de ellos es don Quijote, protagonista de la obra de Cervantes Don Quijote de la Mancha.
   Don Quijote se aburre. Lee libros como método de distracción. Puede que esa sea la clave, encontrar algo de tu rutina que realmente nos motive. Parándome a pensar, puede que por eso a mi no me aburra mi rutina, porque disfruto con ella. Pero bueno, volviendo al tema de don Quijote, este necesita algo nuevo que le llene y para ello se inventa, a raíz de las historias que lee, una historia para su propia vida. Y no solo él lo hace. Mucha gente hoy en día pone en práctica esta estrategia. Alguna explicación tienen que tener todas las historias de adolescentes y no tan adolescentes que por mucho que busquemos un por qué no le encontramos el sentido.
   Pensamos que don Quijote está loco porque es "demasiado mayor" para emprender una aventura así, pero nunca es tarde para cansarse de la rutina, para replantearse la vida misma y nuestros planes. No creo que don Quijote esté loco, todo lo contrario, pienso que está más cuerdo que muchos de nosotros porque tiene las ideas claras, sabe lo que quiere y que para conseguirlo debe seguir adelante, y esto no le da miedo.
   Si don Quijote hubiera tenido mujer, hijos, hubiera estado satisfecho con lo que hacía y con su vida, no hubiera emprendido tal viaje, no hubiera necesitado salir en busca de su identidad y emprender esta aventura. Por otro lado, Sancho si que tenía familia, y puede que por ello le cueste entender al principio a don Quijote y sus visiones.

   La rutina no es tan monótona como muchos piensan, aunque tampoco viene mal de vez en cuando salir de ella y darnos ese placer de sentirnos vivos, viviendo nuestra propia historia de ficción, cumplir un sueño y emprender un nuevo viaje. Pero el hecho de necesitar emprender esta aventura para escapar de la rutina significa que no disfrutamos viviéndola o que no estamos conformes con ella. Entonces deberíamos pararnos a pensar sobre esta.

"Desde el nacimiento hasta la muerte, de lunes a lunes, de la mañana a la noche, todas las actividades están rutinizadas y prefabricadas"

miércoles, 15 de mayo de 2013

Los creyentes y su necesidad de creer.

   El grado de fuerza de un individuo (o de debilidad, por decirlo más claramente) se manifiesta en la necesidad que tiene de creer para prosperar, de contar con un elemento "estable" lo más sólido posible para apoyarse en él. Me parece que en Europa el cristianismo sigue siendo hoy necesario para la mayoría, porque en él se encuentran todavía creencias. Asó es el hombre; si necesita un artículo de fe, aunque se lo desmientan de mil maneras, no dejará de considerarlo "verdadero", de acuerdo con aquella célebre "prueba de fuerza" de la que habla la Biblia. Algunos siguen necesitando la metafísica; pero está también ese impetuoso deseo de certeza que hoy estalla en as masas, bajo la forma científico positivista, ese deseo de querer poseer algo absolutamente estable (mientras que con el calor de ese deseo preocupa muy poco contar con argumentos propios para fundar la certeza).
Todo esto manifiesta igualmente la necesidad de apoyo, de sostén, de ese instinto de debilidad que, en definitiva, no da origen a las religiones, a las metafísicas, a las convicciones de todas clases, pero las conserva. Por otra parte, todos estos sistemas positivistas están envueltos en humaredas de un negro pesimismo, que tienen algo de cansancio, de fatalismo, de desilusión, de miedo a una nueva desilusión, o manifiestan visiblemente también resentimiento, malhumor, anarquismo exasperado, junto a todos los otros síntomas o disfraces del sentimiento de debilidad. Incluso es siempre una muestra de la necesidad de una creencia, de un apoyo, de un asidero, de un sostén. La creencia es siempre anhelada con más urgencia cuando falta la voluntad, pues la voluntad como pasión de mando representa el signo distintivo de la soberanía y de la fuerza. Es así cuando menos se sabe
mandar y más se experimenta con urgencia el deseo de una realidad, de un ser o de una autoridad que ordene con energía, ya sea un dios, un príncipe, un estado social, un médico, un confesor, un dogma o una conciencia de partido. De este modo, es lícito concluir que las dos religiones universales, el budismo y el cristianismo, podrían deber su nacimiento y su rápida propagación a un extraordinario agotamiento de la voluntad. Y así ha sido en realidad, si estimamos que las dos religiones mostraron el deseo de un "debes" exaltado desesperadamente hasta el absurdo por la enfermedad de la voluntad. Al predicar el fanatismo en los tiempos del debilitamiento de la voluntad, ofrecieron a innumerables almas un sostén, una nueva posibilidad de querer, un placer en el ejercicio de la voluntad. Pues el fanatismo es la única "fuerza de voluntad" a la que pueden tener acceso también los débiles y los inseguros; en la medida en que hipnotiza de algún modo la totalidad del sistema intelectual que descansa en la percepción del mundo sensible, provoca hipertrofia de un punto de vista conceptual y afectivo particular que predomina en adelante; el cristianismo lo llamará su fe. En cuando un hombre llega al convencimiento extremo de que ha de recibir una orden, se convierte en creyente. Por el contrario, se podría concebir una autodeterminación alegre y fuerte, una libertad de querer, ante la cual un espíritu desecharía toda creencia y todo deseo de certeza, por haberse ejercitado manteniendo el equilibrio sobre el ligero alambre de la posibilidad, incluso bailando al borde del abismo, Un espíritu así sería el espíritu libre por excelencia.

Friedrich Nietzsche


Este es un texto escrito por Friedrich Nietzsche, quien decía que la religión nace del miedo y del horror que el hombre tiene de si mismo. Pensaba que es la incapacidad de asumir nuestro propio destino. Cuando al hombre le invade un sentimiento de poder y teme quedar avasallado por el, mediante un mecanismo de defensa patológico, lo atribuye a otro se más poderoso que es Dios. 
   Esto explicaría por qué la gente en épocas difíciles, de crisis, o en los últimos años de su vida tiende a refugiarse en la religión. Dejando de lado el creer o no creer, el que exista o no, comparto algunas ideas que Nietzsche expone en este fragmento.

El sonido que habito.

   Este es el enlace del segundo trabajo del taller de Filosofía-Literatura: http://elsonidoquehabito.blogspot.com.es/2013/05/entrenamiento-de-running.html



jueves, 9 de mayo de 2013

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"Lo que ha sido creído por todos siempre y en todas partes, tiene todas las posibilidades de ser falso"


   He encontrado esta frase de Paul Valéry que me ha recordado mucho al Barroco. Es justo lo que decía Descartes, no nos podemos fiar de nada, hay que dudar de todo.
   La canción es de Yann Tiersen. La primera vez que la escuché me gustó mucho porque me pareció muy directa, muy cargada, con muchos adornos. Se distingue la melodía principal pero de fondo hay muchos más sonidos que ni siquiera soy capaz de detectar individualmente.