sábado, 2 de febrero de 2013

Octava hipótesis.

   Estos días, estamos enfocando las clases de filosofía al tema de cuerpo-mente. Esto me hizo pensar en un atleta llamado Josef Ajram, quien se propone una serie de retos físicos para descubrir donde está el límite del ser humano. Hace dos meses, no me habría parado a pensar esta pregunta. Pero hoy, dadas las circunstancias, siento la necesidad de encontrar una respuesta. 

   Algunos de vosotros no entenderéis como relaciono el límite del ser humano con el cuerpo y la mente. Pues veréis, los que no practiquéis ningún tipo de deporte os costará entenderlo un poco más, pero los deportistas sabéis que tarde o temprano se debe soportar un esfuerzo físico mayor que el que es habitual, ya sea por un partido largo, la lucha por el primer puesto o una lesión en una carrera en la que no puedes abandonar. En estos casos, cuando el cuerpo ya no puede más y te pide que pares, es el turno de la mente. La mente siempre tiene la última palabra a la hora de abandonar porque es la que manda la señal de parar. Hay deportistas con una gran capacidad  de aguante gracias a su mente, aunque no sean los mejores físicamente, y viceversa.
   El mejor ejemplo que encuentro es uno muy cercano a nosotros: la prueba de fin de trimestre de educación física. Ya no pasa tanto, pero hace algunos años, cuando simplemente se nos pedían veinte minutos, algunos abandonábamos por culpa del flato. En este caso, es la mente la que dice de parar. Tus músculos están en condiciones de seguir, pero la mente capta algo que produce dolor y obliga al cuerpo a parar. Aunque pienses que no, que tus músculos no podían más, estas equivocado. Por ejemplo este año. Sin entrenar nada, has sido capaz de aguantar cuarenta minutos sin parar. Estoy segura de que hay gente que sin entrenar puede estar corriendo dos horas o más. Pero para ello debe tener una fuerza de voluntad grande  y no dejar que la mente y el cansancio le domine. 

   Entonces, ¿cuál es el límite del ser humano? Pienso que el cansancio físico es el que te hace decrecer o acelerar el ritmo, pero la que obliga a parar, la que te dice que te rindas, es la mente. El cansancio físico es bueno porque te ayuda a mantener un buen ritmo para cada uno. La consecuencia del cansancio físico es el dolor muscular, el cual también es bueno, o al menos desde mi punto de vista, porque te ayuda a conseguir una mejor técnica y a encontrar una buena forma de correr para que el músculo se canse lo menos posible. ¿Entonces por qué paramos cuando estamos cansados? Porque la mente detecta que algo no va bien, capta cansancio, dolor, y como la mente es sabia, te pide que pares porque sabe que así podrás descansar. Según esto, la mente sería el límite. Pero, ¿y si la meta es no parar? ¿Podemos decir que no a la mente, y desobedecerla? Claro que podemos. Podemos tener la fuerza de voluntad para luchar para desobedecer una orden que parece obvia, parar cuando se está cansado. 

   Entonces bien, si la mente está por encima del cansancio físico y podemos desafiarla ¿dónde está el verdadero límite? Se me viene una sola cosa a la mente: la muerte ¿Habrá corrido alguien hasta la muerte? Suena absurdo, supongo que tarde o temprano, la mente vence.




JOSEF AJRAM
Where is the limit?
I don't know where the limit is
but I know where it is not.

jueves, 24 de enero de 2013

Análisis 5: Vídeo

   El siguiente vídeo me parece muy curioso y me da qué pensar. Siempre he pensado que el trabajo en equipo puede ser más fructífero y con mejores resultados que cuando uno trabaja solo. El trabajo de varias personas juntas significa distintos puntos de vista que, aunque pueden dar lugar a pequeñas discusiones, finalmente dan un mejor resultado. Puede que a uno se le ocurra algo que al otro no se le ha ocurrido. O que uno tenga cualidades que otro no tiene.


   Al principio del vídeo, los cantantes se disponen a grabar un videoclip básico, normal, de esos que salen los cantantes haciendo playback y ya está. Cuando quedan incapacitados para ello, un grupo de gente viene a ayudar, con otras ideas y otros forma de ver las cosas. Cuando todos trabajan juntos, el resultado final no tiene nada que ver con el comienzo. Aunque se supone que los cantantes no se pueden valer por sí solos, los demás hacen posible su actuación y además la enriquecen, la hacen diferente, algo jamás visto. 

   Esto apoya mi idea de que mejor con otros a tu alrededor en vez de tú tú y sólo tú. 
   También en el campo en el que me suelo mover se confirma esto. En los deportes de equipo, ya sea baloncesto, fútbol o cualquier otro, un equipo con un jugador estrella con el que todos los demás jugadores no colaboran es peor que un equipo donde no hay ningún jugador destacado donde sin embargo todos trabajan en equipo. 




lunes, 21 de enero de 2013

La Sabiduría y la Riqueza.

   Hay dos diosas en tu corazón. La diosa de la Sabiduría y la diosa de la Riqueza. Todos creen que necesitan hacerse ricos primero, y que la sabiduría llegará después. Así que se preocupan por conseguir dinero. Pero es al revés. Lo que tienes que hacer es darle tu corazón a la diosa de la Sabiduría, darle todo tu amor y tu atención, y la diosa de la Riqueza se pondrá celosa y te seguirá.
Joe Vigil.
En otras palabras:
   No corras como un medio para llegar a un fin, y recibirás más de lo que nunca imaginaste.

Ley de la supervivencia: la gacela y el león.

   Cada mañana una gacela se despierta en África. Esa gacela sabe que debe correr más rápido que el león más veloz o de lo contrario morirá. Cada mañana en África, un león se despierta. Y sabe que debe correr más rápido que la gacela más lenta, o pasará hambre. No importa si eres la gacela o el león, cuando el sol salga, será mejor que estés corriendo.
Roger Bannister.



viernes, 4 de enero de 2013

.

   [...]
   Llegado a la milla sesenta, Scott Jurek estaba vomitando y temblando. Su manos cayeron sobre sus rodillas, y después sus rodillas cayeron al pavimento. Se desplomó a un lado del camino tumbado sobre su propio sudor y saliva. Permaneció tumbado pensando en cuán pocas esperanzas le quedaban. No había llegado ni siquiera a la mitad del trayecto y había perdido de vista a su rival.

   No hay manera, se dijo Scott. Estás acabado. Tendrás que hacer algo completamente descabellado para ganar esto a estas alturas.
¿Descabellado como qué?
Como empezar de nuevo. Como pretender que acabas de despertarte de una noche de sueño espléndido y que la carrera ni siquiera ha empezado. Tendrías que correr las próximas ochenta millas más rápido de lo que nunca has corrido ochenta millas.
Ni hablar Jerker.
Ya, lo sé.
Scott se quedó tumbado como un cadáver durante diez minutos. Luego se levantó y lo hizo, destrozando el récord de Badwater con un tiempo de 24:36.

"Born tu run"


   Este es un fragmento del libro "Nacidos para correr" que he estado leyendo estas navidades. Podría haber elegido cualquier otro fragmento porque todo el libro en sí es interesante, pero este en concreto refleja el poder de superación que tienen algunas personas. Esto es algo que admiro, me motiva a seguir luchando y a no rendirme, a mirar siempre hacia delante y convencerme de que puedo lograr lo que me proponga.




domingo, 9 de diciembre de 2012

Séptima hipótesis.

¿1+1=2 o 1+1=3?
   Al principio del trimestre hablamos sobre Descartes, aquel que dudaba de todo, incluso de las matemáticas. Cuando supimos que Descartes podía dudar de las matemáticas, nos quedamos un poco aturdidos, sin saber que pensar. ¿Cómo se puede dudar de algo que llevas casi toda la vida estudiando? ¿Cómo puedes negar que un bolígrafo más otro bolígrafo no son dos bolígrafos, cuando tú mismo lo puedes comprobar?
   He encontrado un vídeo bastante interesante que me gustaría compartir con vosotros. Demuestra la hipótesis de Descartes de forma matemática. Es irónico: Descartes duda de las matemáticas, duda de que 1+1=2, y precisamente son las matemáticas las que demuestran que 1+1 también pueden ser 3.
   No os aconsejo que penséis mucho en por qué pasa esto. A veces es mejor dejarlo estar. ¡Disfrutad!


NOTA: El vídeo está en francés. Se supone que las matemáticas son un lenguaje universal y por eso no me parece necesario traducir. De todos modos, si alguno tenéis alguna DUDA, no DUDÉIS en preguntar.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Cerebro en una cubeta.


"Usted no sabe que no es un cerebro, suspendido en una cubeta llena de líquido en un laboratorio  y conectada a un ordenador que lo alimenta con sus experiencias actuales bajo el control de algún ingenioso científico técnico (benévolo o maligno, de acuerdo con su gusto). Puesto que, si usted fuera un cerebro así, asumiendo que el científico exitoso, nada dentro de sus experiencias podría revelar que usted lo es; ya que sus experiencias son, según la hipótesis, idénticas con las de algo que no es un cerebro en la cubeta. Como usted sólo tiene sus propias experiencias para saberlo, y esas experiencias son las mismas en cualquier situación, nada podría mostrarle cuál de las dos situaciones es real"

   Si nuestro cerebro estuviera en una cubeta, ¿mi yo sería mi yo? ¿Mis decisiones serían mías? ¿Significa esto que no soy dueña de mí misma? ¿Significa que no vivimos realmente y que todo es una ilusión? 
   ¿Esto puede implicar que todo lo que hacemos no sirve para nada? Personalmente creo que no podemos vivir basados en una hipótesis sin confirmar.