PD: Aunque a veces, la música ayuda.
Mi universo, con centro en todas partes y circunferencia infinita.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Reflexión 2.
Tic, tac, tic, tac, tic, tac.... El tiempo pasa y esto no se puede evitar. Puede que lo haga demasiado deprisa. ¿No habéis deseado alguna vez poder pararlo? Me pregunto si los días siguen teniendo 24 horas y si un minuto sigue durando sesenta segundos. Yo diría que hace unos años tenía más tiempo para disfrutar. Últimamente sólo tengo tiempo para cumplir con mis obligaciones. Echo de menos pasar horas y horas sin hacer nada, sumergida en mis pensamientos. Hoy, eso se me hace imposible. Dan ganas de dejarlo todo.
jueves, 22 de noviembre de 2012
Reflexión 1.
Queridos compañeros de clase:
Pronto tendremos la prueba física de resistencia y veo que algunos de vosotros no estáis muy motivados con el tema de entrenar. Este mundo que es el deporte de fondo es algo que a mí me apasiona. Por eso, me gustaría compartir con vosotros una pequeña reflexión y este artículo sobre dos personajes importantes en los deportes de fondo. Pretendo con esto motivaros (a los que os dejéis motivar) o simplemente informaros sobre las ventajas de, no solo las carreras a pie, si no también otros deportes que requieren grandes esfuerzos físicos y mentales.
¿Por qué corro? ¿Qué es lo que me motiva a correr?
Corro porque disfruto. No me importa que otros me superen. Corro simplemente en busca de una sensación, la satisfacción de superarme, alcanzar mis metas. La satisfacción de acabar una carrera sabiendo que he hecho todo lo posible. Prefiero acabar una carrera y no subir al podium si me he superado, he conseguido mi mejor marca, que quedar primera sin haber tenido que sufrir, sin haber tenido que superar dificultades.
En el siguiente artículo, hablan dos personajes importantes dentro del mundo del deporte de fondo (ultramaratonianos).
- Josef Ajram es especialista en pruebas de natación, bicicleta y carrera (ironman: 3.86 km a nado, 180 km sobre ruedas y 42.2 km a pie).
- Kilian Jornet con sólo 25 años rompe todos los récords de carrera y esquí de montaña.
EL LÍMITE SOY YO
[...]“Con el deporte he aprendido a saber quién soy, a desposeerme de las máscaras que utilizo”, razona Jornet, que alterna el esquí de montaña con las carreras de ultrafondo y que está reconocido como deportista de alto nivel por el Consejo Superior de Deportes. “He luchado para ser el mejor, para encontrar que somos muy poca cosa y que no hay que darse importancia. Hay que disfrutar de las emociones, de los momentos, pues son lo único importante”, añade. “En las situaciones extremas, en tormentas, en accidentes o en carreras de más de 24 horas donde el dolor hace que tus fuerzas y tu concentración se dediquen a dar un paso más, no tienes fuerzas para disimular. Es un viaje peligroso, porque es más fácil analizar a otro que mirarse con sinceridad a uno mismo”.
“Es que abandonar es muy fácil”, continúa Ajram, que une en sus pruebas la natación, la bicicleta y la carrera, especializado en el ironman, donde los hombres y las mujeres de acero recorren 3,86 kilómetros en el agua, 180 sobre ruedas y 42,2 a pie; y en el ultraman, todavía más exigente. “Lo que aprendes en estas cosas lo aplicas en la vida. Si vas a un Maratón de Sables [251 kilómetros por el desierto del Sáhara divididos en seis días] y a la mínima que estás cansado abandonas, lo harás a la mínima en cualquier situación de tu vida profesional o personal” [...] "Lo que he descubierto de mí en estas carreras es que lo que no haga de mí en esta vida será porque realmente no me apetece. La primera vez que hice un ironman, estuve 12h 30min sufriendo como en mi vida. Ahí me di cuenta de que sería capaz de hacer cualquier cosa que me propusiera. En esto hay algo que engancha, y vas a la caza constante de esa sensación".
En la búsqueda de esas emociones, los ultrafondistas se convierten en filósofos. Llegan a meta tras horas de sufrimientos, se sientan a esperar a los rezagados, a veces durante más de un día, y entonces se plantean si no serán esos últimos clasificados los que realmente ganaron la prueba, porque tuvieron más dificultades, derribaron más barreras interiores, se superaron más, tuvieron que pelear con más demonios. Del mismo modo, empiezan a sentir una conexión íntima con el paisaje y la naturaleza, se sienten uno con el mundo, porque los latidos de su corazón y los latigazos que sufren sus piernas dependen de cuánto apriete el sol, de cuánto suba o baje la humedad, y porque se alivian de tanto sufrimiento por los ojos, según desfilan ante su mirada las recónditas montañas y sus cumbres apenas holladas, o las dunas y sus arenas, el mejor espejismo en el que perder la cabeza para que se olvide de los pies. [...] “Correr es meditar”, explica Ajram. [...]
¿Por qué correr 100 kilómetros? ¿Por qué nadar arriesgándose a recibir una patada del competidor más próximo, o a que el cuerpo sufra el rigor de las bajas temperaturas llegando a la hipotermia? ¿Por qué subirse a una bicicleta, echarse a la carretera, y sentir que los cuádriceps se tensan, que los gemelos piden tregua, que queman los tendones y la espalda protesta? ¿Es esto sadomasoquismo, narcisismo o pura ambición de mejora personal? ¿Qué hay en esas cabezas capaces de devorar kilómetros, condicionando su día a día profesional, personal y emocional a los entrenamientos, que se suelen convertir en el epicentro de la existencia del ultrafondista, por encima de la oficina, la pareja y los hijos? ¿Qué hace que esos corazones se calcen las zapatillas?
“El deporte es una de las mejores terapias contra las dificultades de la vida, la depresión o el estrés”, explica José Beirán, psicólogo deportivo, exjugador del Real Madrid de baloncesto y plata olímpica con la selección en los Juegos de 1984. “El ultrafondo, los ironman y los ultramaratones no son como el baloncesto o el fútbol, donde hay compañeros de equipo. Aquí compites contra ti mismo: puedes llegar el último, que si has mejorado tu tiempo, has ganado. Cada día compites, no solo contra el cronómetro, sino contra las sensaciones, contra un entrenamiento acabado pese a que te sentías mal. Es la satisfacción de alcanzar retos, de exigirte algo que te cuesta, de cumplir objetivos. Provoca el bienestar de completar algo duro y difícil".
Pronto tendremos la prueba física de resistencia y veo que algunos de vosotros no estáis muy motivados con el tema de entrenar. Este mundo que es el deporte de fondo es algo que a mí me apasiona. Por eso, me gustaría compartir con vosotros una pequeña reflexión y este artículo sobre dos personajes importantes en los deportes de fondo. Pretendo con esto motivaros (a los que os dejéis motivar) o simplemente informaros sobre las ventajas de, no solo las carreras a pie, si no también otros deportes que requieren grandes esfuerzos físicos y mentales.
¿Por qué corro? ¿Qué es lo que me motiva a correr?
Corro porque disfruto. No me importa que otros me superen. Corro simplemente en busca de una sensación, la satisfacción de superarme, alcanzar mis metas. La satisfacción de acabar una carrera sabiendo que he hecho todo lo posible. Prefiero acabar una carrera y no subir al podium si me he superado, he conseguido mi mejor marca, que quedar primera sin haber tenido que sufrir, sin haber tenido que superar dificultades.
En el siguiente artículo, hablan dos personajes importantes dentro del mundo del deporte de fondo (ultramaratonianos).
- Josef Ajram es especialista en pruebas de natación, bicicleta y carrera (ironman: 3.86 km a nado, 180 km sobre ruedas y 42.2 km a pie).
- Kilian Jornet con sólo 25 años rompe todos los récords de carrera y esquí de montaña.
EL LÍMITE SOY YO
[...]“Con el deporte he aprendido a saber quién soy, a desposeerme de las máscaras que utilizo”, razona Jornet, que alterna el esquí de montaña con las carreras de ultrafondo y que está reconocido como deportista de alto nivel por el Consejo Superior de Deportes. “He luchado para ser el mejor, para encontrar que somos muy poca cosa y que no hay que darse importancia. Hay que disfrutar de las emociones, de los momentos, pues son lo único importante”, añade. “En las situaciones extremas, en tormentas, en accidentes o en carreras de más de 24 horas donde el dolor hace que tus fuerzas y tu concentración se dediquen a dar un paso más, no tienes fuerzas para disimular. Es un viaje peligroso, porque es más fácil analizar a otro que mirarse con sinceridad a uno mismo”.
“Es que abandonar es muy fácil”, continúa Ajram, que une en sus pruebas la natación, la bicicleta y la carrera, especializado en el ironman, donde los hombres y las mujeres de acero recorren 3,86 kilómetros en el agua, 180 sobre ruedas y 42,2 a pie; y en el ultraman, todavía más exigente. “Lo que aprendes en estas cosas lo aplicas en la vida. Si vas a un Maratón de Sables [251 kilómetros por el desierto del Sáhara divididos en seis días] y a la mínima que estás cansado abandonas, lo harás a la mínima en cualquier situación de tu vida profesional o personal” [...] "Lo que he descubierto de mí en estas carreras es que lo que no haga de mí en esta vida será porque realmente no me apetece. La primera vez que hice un ironman, estuve 12h 30min sufriendo como en mi vida. Ahí me di cuenta de que sería capaz de hacer cualquier cosa que me propusiera. En esto hay algo que engancha, y vas a la caza constante de esa sensación".
En la búsqueda de esas emociones, los ultrafondistas se convierten en filósofos. Llegan a meta tras horas de sufrimientos, se sientan a esperar a los rezagados, a veces durante más de un día, y entonces se plantean si no serán esos últimos clasificados los que realmente ganaron la prueba, porque tuvieron más dificultades, derribaron más barreras interiores, se superaron más, tuvieron que pelear con más demonios. Del mismo modo, empiezan a sentir una conexión íntima con el paisaje y la naturaleza, se sienten uno con el mundo, porque los latidos de su corazón y los latigazos que sufren sus piernas dependen de cuánto apriete el sol, de cuánto suba o baje la humedad, y porque se alivian de tanto sufrimiento por los ojos, según desfilan ante su mirada las recónditas montañas y sus cumbres apenas holladas, o las dunas y sus arenas, el mejor espejismo en el que perder la cabeza para que se olvide de los pies. [...] “Correr es meditar”, explica Ajram. [...]
¿Por qué correr 100 kilómetros? ¿Por qué nadar arriesgándose a recibir una patada del competidor más próximo, o a que el cuerpo sufra el rigor de las bajas temperaturas llegando a la hipotermia? ¿Por qué subirse a una bicicleta, echarse a la carretera, y sentir que los cuádriceps se tensan, que los gemelos piden tregua, que queman los tendones y la espalda protesta? ¿Es esto sadomasoquismo, narcisismo o pura ambición de mejora personal? ¿Qué hay en esas cabezas capaces de devorar kilómetros, condicionando su día a día profesional, personal y emocional a los entrenamientos, que se suelen convertir en el epicentro de la existencia del ultrafondista, por encima de la oficina, la pareja y los hijos? ¿Qué hace que esos corazones se calcen las zapatillas?
“El deporte es una de las mejores terapias contra las dificultades de la vida, la depresión o el estrés”, explica José Beirán, psicólogo deportivo, exjugador del Real Madrid de baloncesto y plata olímpica con la selección en los Juegos de 1984. “El ultrafondo, los ironman y los ultramaratones no son como el baloncesto o el fútbol, donde hay compañeros de equipo. Aquí compites contra ti mismo: puedes llegar el último, que si has mejorado tu tiempo, has ganado. Cada día compites, no solo contra el cronómetro, sino contra las sensaciones, contra un entrenamiento acabado pese a que te sentías mal. Es la satisfacción de alcanzar retos, de exigirte algo que te cuesta, de cumplir objetivos. Provoca el bienestar de completar algo duro y difícil".
"El País Semanal, nº 1.886"
Para ver el artículo completo: El límite soy yo.
Si queréis, podéis tomar ejemplo de estas dos personas, y os daréis cuenta que en diciembre nos quejaremos por nada.
jueves, 15 de noviembre de 2012
Rescate y muerte en el Annapurna.
"Persigue tus sueños, tu mayor riesgo es no ser feliz"
Iñaki Ochoa de Olza Seguín, montañero español y guía de alta montaña que dedica su vida a ello. Un claro ejemplo de un hombre que persigue sus sueños y que es imparable. Personalmente me parece un ejemplo a seguir, no solo en montañismo, también como persona.
Aquí os dejo el vídeo que hemos empezado a ver en la clase de filosofía. Una verdadera historia de motivación y lucha:
Rescate y muerte en el Annapurna
Iñaki Ochoa de Olza Seguín, montañero español y guía de alta montaña que dedica su vida a ello. Un claro ejemplo de un hombre que persigue sus sueños y que es imparable. Personalmente me parece un ejemplo a seguir, no solo en montañismo, también como persona.
Aquí os dejo el vídeo que hemos empezado a ver en la clase de filosofía. Una verdadera historia de motivación y lucha:
Rescate y muerte en el Annapurna
Funes, el memorioso.
Para todo aquel que todavía no haya hecho los deberes de filosofía, para todo aquel al que le guste leer, para todo aquel que se aburra, aquí os dejo un curioso cuento de Jorge Luis Borges:
Funes, el memorioso
Funes, el memorioso
jueves, 8 de noviembre de 2012
Quinta hipótesis.
- INDEFENSIÓN APRENDIDA: es la condición del ser humano o animal que ha aprendido a comportarse pasivamente, sin poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades para ayudarse a sí mismo, evitando las circunstancias desagradables. Es la percepción de la ausencia de control sobre el resultado de la situación. Lleva al organismo a un estado de incapacidad de resolver situaciones de amenaza.
Esto es lo que ha nombrado Rafa esta mañana en clase, mientras hablábamos de no respetar el turno de palabra y de que algunos participábamos más que otros. Pienso que a la gente que experimenta este comportamiento, le falta confianza en sí mismo. Puede incluso que esto lleve a la persona a la depresión.
Analizando el vídeo, se pueden observar las caras de los alumnos de la parte izquierda, que no son capaces de construir las palabras 1 y 2, que miran extrañados y con una visible incomodidad a los que ellos piensan que tienen la respuesta. Se sienten "con el agua al cuello", estresados. Muchos, la última palabra ni la intentan porque han perdido la motivación.
Estas situaciones pasan en la vida cotidiana. Os propongo que lo analicéis y os daréis cuenta de que habéis tenido situaciones (al menos la mayoría) parecidas a esta en las que habéis experimentado algo así como la indefensión aprendida.
Esto es lo que ha nombrado Rafa esta mañana en clase, mientras hablábamos de no respetar el turno de palabra y de que algunos participábamos más que otros. Pienso que a la gente que experimenta este comportamiento, le falta confianza en sí mismo. Puede incluso que esto lleve a la persona a la depresión.
Analizando el vídeo, se pueden observar las caras de los alumnos de la parte izquierda, que no son capaces de construir las palabras 1 y 2, que miran extrañados y con una visible incomodidad a los que ellos piensan que tienen la respuesta. Se sienten "con el agua al cuello", estresados. Muchos, la última palabra ni la intentan porque han perdido la motivación.
Estas situaciones pasan en la vida cotidiana. Os propongo que lo analicéis y os daréis cuenta de que habéis tenido situaciones (al menos la mayoría) parecidas a esta en las que habéis experimentado algo así como la indefensión aprendida.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Análisis 3: Canción y vídeo.
In an isolated system, entropy can only increase.
En un sistema aislado, la entropía sólo puede aumentar.
Esta frase se repite a lo largo de la canción. Desde mi punto de vista, el sistema somos cada una de las personas y la entropía* la locura, el desorden de la ideas. Cuando un individuo se encierra en sí mismo para pensar u organizar sus ideas, lo único que consigue es liarse. Necesitamos la opinión de segundas personas para buscar una solución. Si nos aferramos a una idea que puede o no ser cierta, estamos descartando todas las demás posibilidades, y no hay nada que nos diga que estamos en lo cierto.
En el vídeo, este grupo de personas huye de algo, que no se sabe muy bien qué es. Puede que sea la destrucción, o el aislamiento. En cualquiera de los casos, al final, cuando solamente queda uno, esta se para a pensar. Se gira y corre hacía el caos. Podrías pensar que cae derrotada y la única opción que tiene es dejar que le destruya, pero yo no lo veo así. Lo que hace es asumir su destino y enfrentarse a él. Y esto es lo que hay que hacer en la vida: ser valiente. Me lo tomo como una lección. No hay que darle la espalda a los problemas, hay que asumirlos y enfrentarnos a ellos.
Me gustaría conocer tu opinión sobre la canción y el vídeo, espero tu comentario.
*Entropía: desorden, caos.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Análisis 2: Anuncio.
"No soy un campeón olímpico. Nadie me va a pedir jamás un autógrafo. Entonces, ¿por qué seguir cada día? ¿Cuál es la esencia del deporte? Para mí su esencia, es que me hace sentir vivo".
Este anuncio me llamó la atención desde la primera vez que lo vi porque me siento identificada con él. Cada uno tenemos algo en la vida que nos gusta más que otras cosas y que pueden determinar nuestra forma de vida. Cada uno tenemos un algo que nos mueve. Y para cada persona, esta cosa es diferente. En mi caso es el deporte.
Para mí, el deporte es una forma de vida y marca mis horarios, mi hábitos, mi forma de actuar, etc. ¿Y por qué me entrego tanto a lo que me gusta? Porque no me imagino cómo sería mi vida sin esto, porque me obliga a superarme, porque la sensación es inexplicablemente confortable y el mejorar me hace sentir realizada, porque lo necesito.
*¿Quién es Florence Griffith Joyner?
Este anuncio me llamó la atención desde la primera vez que lo vi porque me siento identificada con él. Cada uno tenemos algo en la vida que nos gusta más que otras cosas y que pueden determinar nuestra forma de vida. Cada uno tenemos un algo que nos mueve. Y para cada persona, esta cosa es diferente. En mi caso es el deporte.
"El deporte tiene el poder de cambiar el mundo". Nelson Mandela, 2000.
"No se fracasa hasta que no se deja de intentar". Florence Griffith Joyner*
Esto es lo que me mueve, ¿y a ti, qué te mueve?
*¿Quién es Florence Griffith Joyner?
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